POLLO EN PEPITORIA
Esta es como dicen ahora una receta "viejuna". Eso para mí tiene connotaciones despectivas. Pero sigo pensando que la cocina de toda la vida es la mejor y no tantas piticoñas que se hacen ahora (y eso que yo a veces también las hago).
Bueno, pues el pollo en pepitoria de nuestras abuelas es una delicia y era uno de los platos típicos de las Navidades de antes. Cuando se mataba un pollo de los de verdad y aquello era un festín.
Así que este año os sugiero volver a las Navidades de antaño.
Ingredientes para seis personas.
Un pollo en trozos no muy pequeños
Aceite de oliva
Un diente de ajo
Un cuarto de cebolla
Sal
Pimienta molida
Perejil
Un vaso de vino blanco
Agua
Laurel
Unas hebras de azafrán
Dos huevos cocidos
Una rebanada de pan frito
50 gr de almendras tostadas
200 gr de champiñones (pueden ser frescos o de lata. Los míos han quedado negros porque eran de la variedad Portobello)
Elaboración.
En una cazuela antiadherente ponemos un fondo de aceite y los dientes de ajo. Cuando se empiecen a dorar los sacamos a un mortero.
Hacemos un machado con los ajos, las almendras tostadas, las yemas de huevo y el pan frito.
En ese mismo aceite doramos las tajadas de pollo salpimentadas para que queden bien selladas. Las reservamos en un plato.
Pochamos la cebolla y cuando esté tierna echamos el pollo a la cazuela.
Añadimos el machado del mortero, perejil, laurel, azafrán, el vino blanco y los champiñones. Cubrimos con agua y dejamos cocer durante unos 30 minutos a fuego medio. Si el pollo es de corral necesitará algo más de tiempo.
Podemos servirlo con patatas, arroz o cuscús y la clara de huevo picadita por encima.
Espero que os guste.



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